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Cómo un ex-empleado puede poner en riesgo la seguridad de tu empresa

La seguridad de las empresas es un tema fundamental que debe ser abordado con suma seriedad. Desde hace algunos años, se ha venido hablando mucho de los riesgos que representa la tecnología y el mundo digital en que vivimos. Los ciberdelitos se han vuelto más sofisticados y los hackers han encontrado nuevos métodos para acceder a los sistemas de información de las empresas, con el objetivo de robar información confidencial o simplemente ocasionar daños a la organización o a su reputación en línea.

Pero, ¿qué pasa cuando el peligro viene de adentro? Es decir, ¿qué sucede cuando un ex-empleado, con acceso a información sensible de la empresa, decide actuar en su contra? Esta es una situación cada vez más común, y de la que muchas empresas no están debidamente protegidas.

En este artículo hablaremos sobre cómo un ex-empleado puede poner en riesgo la seguridad de tu empresa, y qué medidas puedes tomar para prevenirlo.

Lo primero que hay que comprender es que ningún empleado es imprescindible, y que siempre existen riesgos asociados a la entrada y salida de personal de la empresa. Los empleados que abandonan la empresa por cualquier motivo (renuncia, despido, fin de contrato, etc.) pueden llevarse consigo información valiosa de la misma, así como conocimientos sobre los sistemas y procedimientos que utilizan.

Esto es especialmente peligroso en el caso de empleados que han tenido acceso a datos confidenciales de la empresa, como información financiera, datos personales de clientes, secretos comerciales, etc. Si estos empleados deciden usar esta información en su propio beneficio o vendérsela a terceros, la empresa podría enfrentar graves problemas, como robos de identidad, pérdida de clientes, demandas legales, etc.

Existen varias formas en que un ex-empleado puede llevar a cabo estos actos maliciosos. Algunas de ellas son:

1. Acceso no autorizado: Si el empleado no ha entregado sus credenciales y claves de acceso al sistema, puede entrar de nuevo en el sistema y robar información.

2. Copia de archivos: Si el empleado ha copiado una gran cantidad de archivos de información confidencial y los ha guardado en un dispositivo externo, como un pendrive, puede llevarse esta información consigo al abandonar la empresa.

3. Acceso a correos electrónicos: Si el empleado ha tenido acceso a la cuenta de correo electrónico del gerente de la empresa u otro empleado clave, podría haber copiado información valiosa a través de mensajes electrónicos.

4. Copia de discos duros: Si el ex-empleado tiene acceso físico a la computadora, podría copiar toda la información almacenada en el disco duro, incluyendo historiales de navegación, archivos personales, etc.

5. Acceso a redes sociales: Si el ex-empleado tiene acceso a las redes sociales de la empresa, podría publicar información negativa o confidencial sobre la misma.

Ahora bien, ¿cómo podemos prevenir este tipo de situaciones? Hay varias medidas preventivas que las empresas pueden tomar para reducir el riesgo de que un ex-empleado cause daño:

1. Acceso restringido a la información: No todos los empleados de la empresa necesitan tener acceso a toda la información. Debe definirse claramente quiénes tienen acceso a cada tipo de datos, y restringirse el acceso a la información confidencial.

2. Monitorización del acceso a información: Es importante tener un registro de quiénes han accedido a la información confidencial, qué tipo de información han visto y cuándo.

3. Desactivar cuentas: Inmediatamente después de que un empleado abandone la empresa, deben desactivarse sus cuentas en los sistemas de la empresa, así como sus claves de acceso.

4. Uso de software de control: Se pueden utilizar herramientas de software que permitan vigilar el uso de los dispositivos de almacenamiento de información, así como el acceso a páginas web o aplicaciones que no sean relevantes para el trabajo.

5. Política de confidencialidad: Establecer una política clara de confidencialidad y hacer que todos los empleados la firmen, es una buena forma de asegurarnos de que están conscientes de su responsabilidad en la protección de la información.

6. Capacitación de los empleados: Todos los empleados deben ser instruidos sobre las medidas de seguridad que deben tomarse en la empresa, incluyendo el uso de las credenciales de acceso y la forma en que se maneja la información confidencial.

Como podemos ver, el riesgo de que un ex-empleado ponga en peligro la seguridad de la empresa es real, y es importante que las empresas tomen las medidas necesarias para protegerse. La prevención es fundamental en este caso, y es mejor estar preparados antes de que suceda un incidente.

En conclusión, si bien la seguridad informática es un tema complejo, es imprescindible que las empresas tomen en cuenta la posibilidad de una amenaza dentro de su propia organización. Las medidas de seguridad deben ser diseñadas para proteger tanto la información como los activos de la empresa, y deben estar en constante revisión y actualización. Recordemos que la prevención es la mejor herramienta contra los ciberdelincuentes, sean internos o externos.